viernes, 20 de julio de 2018

Las cifras de abuso infantil en Colombia son “aterradoras”

Al menos 11.290 menores sufrieron de abuso sexual en 2017 en Colombia, cifra, calificada como “aterradora” y confirmada por la directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), Karen Abudinen, quien señaló que cada esos casos deberían ser atendidos por el Estado, solucionados por la Fiscalía y prevenidos por los adultos.
Las cifras de abuso sexual en Colombia muestran un panorama muy alarmante, puesto que indicán, que de los 15 millones 448 mil colombianos menores de 18 años,  más de 11 mil son víctimas de abuso infantil cada año.
Sin embargo, las estadísticas no reflejan la gravedad del problema, porque no todos los casos se denuncian o se conocen. Según el departamento de Medicina Legal, “no existe en el país un sistema de información o un seguimiento de lo que ocurre con la violencia contra la niñez”.

Relato reciente

Hace apenas dos semanas impactó en Colombia el caso de otra niña, esta vez de tres años de edad, que fue quemada con ácido y violada en una guardería ilegal de la capital. La pequeña, hija de una trabajadora sexual, fue intervenida de urgencia y tras pasar varios días en cuidados intensivos, logró sobrevivir.
En relación a estos actos, que se han incrementado con el tiempo, Karen Abudinen señaló que “pareciera que el país padece de un cáncer que hizo metástasis en el tema de violencia contra la niñez”. Declaró también que en los últimos 10 días en el organismo se habían atendido cerca de 5.600 denuncias de abusos contra menores.
Colocó algunos ejemplos que han trascendido a la opinión pública: “El caso de un bebé con tres días de nacido dejado en un matorral en el departamento de Risaralda y otro caso de una madre en el departamento de Tolima que lanzó su hija de siete años a un río y luego se suicidó”, refirió.
“Me pregunto ¿dónde están las familias colombianas? ¿será que el ICBF debe ser la única institución encargada de proteger a los niños? Toda la sociedad, todas las instituciones, las administraciones, municipales y departamentales, deben ser responsables”, resaltó la funcionaria.
Por su parte, Carlos Valdés, director del Instituto de Medicina Legal, hizo un llamado de atención al pueblo colombiano. “Cuidemos más al ser humano, estamos haciendo grandes campañas para cuidar a los animales y no hacemos ni una sola para cuidar a nuestros niños que son las mayores víctimas de los delitos”, afirmó el la institución.


Leer en: https://www.elciudadano.cl/genero/cifras-abuso-infantil-colombia-aterradoras/06/14/#ixzz5Loa72v78

La dolorosa historia de los niños explotados sexualmente en Colombia




Bogotá, en las orgías con niños los que más participan son turistas extranjeros.
Foto:
Annie Spratt. Unsplash

13 de junio 2018 , 08:23 p.m.
¿Sabía usted que en Colombia hay, en este momento, 37.000 niños que son víctimas de la explotación sexual?

Son tan pobres que necesitan conseguir dinero para que sus familias tengan comida, o para comprar algo de ropa, o para poder pagar los libros y cuadernos que les piden en las escuelas, o para cancelar en la farmacia del barrio los medicamentos de la madre enferma.
Según las investigaciones que viene dirigiendo en estos días el procurador general, Fernando Carrillo Flórez, cerca del 95 por ciento de esos niños han caído en 
semejante abismo empujados por la misma causa dolorosa y terrible: la pobreza.

En su mayoría tienen de doce a catorce años y gran parte de ellos fueron contactados, la primera vez, con propuestas falsas en las redes sociales, haciéndoles creer que les iban a dar trabajo como camareros o meseras. Terminaron atrapados en una telaraña de esclavitud sexual con turistas nacionales y extranjeros.

En el mapa colombiano, la víctima más afectada es Cartagena, por ser la primera ciudad turística del país. Hasta hace algún tiempo, a esos turistas sexuales solo se les podía ver en las noches de viernes y sábado, merodeando por el centro histórico cartagenero. Pero, como no hubo nadie que los metiera en cintura, ahora mariposean todos los días, incluso a la luz del sol, por plazas y callejones, en bares y restaurantes, en parques y playas. Casi siempre tienen una falsa apariencia de seductores y, si ya es de noche, llevan una copa en la mano.
Chancletas y guayabera
La mayoría son extranjeros, pero también los hay que proceden del interior de Colombia. Cuando uno se los encuentra en una esquina, no sabe si llevan puesto su uniforme de turistas o si están disfrazados para que no los reconozcan las autoridades... como si por aquí hubiera autoridades.

Por eso fue que el procurador Carrillo, hace dos meses, en un acto público, describió su apariencia atinadamente, con una definición certera. “Son turistas de gafas negras, chancletas y guayabera”, dijo, en una reunión pública, celebrada en Cartagena, y a la cual concurrieron funcionarios del Estado, líderes comunales, empresarios privados, padres de familia.

Ese mismo día el Procurador encabezó la firma de un pacto de trabajo con funcionarios nacionales, locales y regionales que se comprometieron en una especie de cruzada para prevenir y erradicar la explotación sexual infantil.
‘Rumba dura’ en Medellín y Bogotá
El “turismo sexual”, como se le conoce popularmente, se ha ido convirtiendo en una costumbre terrible en los últimos años. Viajeros que llegan de todas partes explotan sexualmente a esos niños. Muchas veces, para mayor indignación y más rabia, ni siquiera les pagan con dinero, sino que les dan sobras de comida para que lleven a la casa. Si ese no es el precio más vil de la infamia, entonces no sé qué diablos pueda ser.

El año pasado, en un comentario editorial, EL TIEMPO afirmaba que ese turismo sexual ha empobrecido aún más a Cartagena, y daba cuenta, además, de lo que está pasando ahora en Medellín, donde se ha puesto de moda la venta de los llamados “paquetes de rumba dura”, que incluyen hotel, pornografía infantil, entrega de la virginidad. Hay quienes ofrecen al viajero hasta consumo de drogas, en una modalidad que ha sido bautizada como “narcoturismo”.

Una situación similar se está viviendo en Bogotá. Ya se ha detectado, en la propia capital, que en estas orgías con niños los que más participan son turistas que vienen de Estados Unidos, algunos países europeos y asiáticos, e, incluso, del vecindario suramericano.

Barranquilla también ha empezado a verse afectada con casos de abuso sexual infantil. Y lo mismo está ocurriendo en ciudades fronterizas como Cúcuta. No se escapa ni Leticia, en la tupida selva amazónica. Como si fuera poco, el problema se ha agravado en los últimos tiempos, con la creciente migración venezolana.
En pequeñas poblaciones
Luz Myriam Castaño Marulanda, procuradora delegada para los derechos de los niños y la familia, me dice que, desgraciadamente, el fenómeno está creciendo y ya no se limita solamente a las grandes capitales. 
–Hemos detectado otros corredores de esa explotación infantil en las vías que comunican a Bogotá con el departamento del Tolima –me informa la procuradora delegada.

Y, por insólito que parezca, Cartagena no figura entre las ciudades que más denuncian esos atropellos. Parece que a nadie le importara lo que está pasando. Debe ser porque la ciudad está muy ocupada posesionando cien alcaldes cada mes.

–El mayor número de denuncias por delitos sexuales contra los menores de edad –agrega la señora Castaño– se ha presentado hasta ahora en Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cali, Pereira. También en la pequeña población de Manaure, en La Guajira, y en su capital, Riohacha. Cerca de Bogotá se han detectado muchas denuncias, especialmente en Soacha y Zipaquirá.
La Fiscalía y los ciudadanos
Ante semejante panorama, y con el lema de que las personas no son una mercancía que pueda venderse, la Procuraduría General le pidió a la Fiscalía que se uniera a la causa, teniendo en cuenta, para empezar, que, según lo establece el Código Penal, la explotación sexual con fines comerciales de una persona menor de 18 años puede ser sancionada hasta con 33 años de cárcel.
Fue entonces cuando el procurador Carrillo convocó, en abril pasado, una reunión urgente en Cartagena. Además de funcionarios y expertos, asistieron delegados de la hotelería, las agencias de turismo, los comerciantes, los barrios de la ciudad.

La clave, sin duda, está en la participación activa de los ciudadanos, lo que ahora se conoce como la sociedad civil. Se acordó, por ello, que sean los adultos quienes promuevan en sus comunidades, y especialmente entre sus propias familias, la formación de redes y grupos para proteger a los niños.
La clave (para frenar la explotación sexual infantil), sin duda, está en la participación activa de los ciudadanos.
Internet, celulares, colegios
La Procuraduría, en su intensa campaña de erradicación y prevención por todo el país, pide que participen en ella las escuelas, que son parte esencial en la vida infantil.

–Los profesores y directivos de colegios deben estar unidos con los padres de familia para desarrollar una pedagogía que permita detectar tempranamente ese tipo de violencia –dice la delegada Luz Myriam Castaño–. También deben difundir entre los jóvenes y sus familias las formas de atención y de denuncia cuando se presenta un caso.

Esa tarea de escuelas y familias se vuelve especialmente útil en épocas como la actual, repleta de nuevas tecnologías. “Celulares, computadores y páginas de internet son los medios a través de los cuales los proxenetas, traficantes sexuales, están capturando a los muchachos”, añade la señora Castaño.
Y la empresa privada
Ante el llamado que está haciendo la Procuraduría General, otro segmento de la sociedad colombiana que empieza a colaborar en la campaña es el de los empresarios privados, especialmente aquellos que tienen relación con las actividades turísticas.

–Anato, el gremio que congrega a las agencias de viajes y turismo –explica la procuradora delegada–, está promoviendo entre sus afiliados la idea de identificar los lugares donde se facilita la explotación infantil.
Así mismo, dichas empresas, al igual que varias cadenas de hoteles, están preparando a sus empleados para que se vuelvan promotores de la protección de la niñez, para que sean sus agentes defensores y reporten a las autoridades los posibles casos de explotación.

De la misma manera, la Cámara de Comercio de Cartagena se está sumando, con sus afiliados, a la lucha cívica que ha iniciado la Procuraduría.

Esta cruzada tiene que ser global y coherente ante los turistas que llegan a nuestras ciudades buscando niños, ante los hoteleros sin escrúpulos que brindan sus negocios para que allí se cometan todas las aberraciones, ante los proxenetas que reclutan menores de edad para ofrecerlos como mercancía y ante las propias autoridades que se hacen de la vista gorda.
Otro tema
Lo que viene a continuación no tiene relación alguna con lo que venimos hablando, sobre los niños y la explotación sexual, pero, ahora que menciono los nuevos sistemas tecnológicos de comunicación, comprendo que ya resulta inevitable ocuparme de ello y hacer las siguientes precisiones.

Confieso que estoy hasta la coronilla con los textos falsos que me atribuyen a mañana y tarde en las redes sociales. Circulan con mi nombre como si yo fuera el autor. Sobre todo en estas épocas electorales.

Amigos y gentes amables, a las que no conozco, me los hacen llegar todo el día, y siempre con la misma pregunta, la frase más repetida que he leído en los últimos tiempos: “¿Esto realmente es tuyo?”. No, no es mío. Tal como tuve oportunidad de explicarlo el año pasado, en estas mismas páginas, yo no escribo ni una sola letra para esas redes sociales, que están plagadas de farsantes y manipuladores. Lo que yo tengo que decir lo digo aquí, en estas crónicas y en este periódico.
Epílogo
Los portales de tecnología no solo están llenos de embaucadores sino, incluso, de ladrones: en la última estupidez que me atribuyen –repleta de unos monumentales desatinos no solo de criterio sino de redacción, de gramática y hasta de ortografía– se robaron una “s” de mi apellido. Aparezco firmando ese esperpento como si yo me llamara Gosain.

Por todas esas razones, a cada ciudadano gentil que me pregunta si eso lo escribí yo, le respondo siempre lo mismo:

–No, señor. Yo sé que escribo mal, pero no tanto…

JUAN GOSSAIN

Especial para EL TIEMPO

El Abuso Sexual Infantil es un problemática universal



Maritza Rocío López Vargas
El Abuso Sexual Infantil es un problemática universal, que por décadas ha estado presente en los diferentes escenarios de la vida cotidiana;  indistintamente del lugar de procedencia,  clase social, nivel educativo, religión u orientación sexual; miles de niños y niñas han sido víctimas de éste tipo de violencia, atentando contra su vida y dignidad; un hecho que genera en las víctimas confusión, desconfianza, inseguridad, sufrimiento, culpa, vergüenza, impotencia,  trastornos del lenguaje, dificultades para dormir, caminar, enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados o abortos inducidos.
Negar esta realidad, señalar al niño o niña de ser el responsable de los hechos, creer que la forma de vestir incita al abuso, priorizar las necesidades de los adultos sobre los infantes, carecer de apoyo emocional en el seno familiar, no contar con profesionales idóneos que atienden oportuna y pertinentemente esta problemática, desconocer las páginas web frecuentadas por los hijos, los riesgos de ser contactados a través redes de pornografía infantil, tener horarios demasiados laxos o permisivos frente al uso de la internet, no brindar pautas para prevenir el abuso sexual infantil o no identificar a tiempo las señales del mismo; permite que el abuso se perpetúe, obstaculiza la supervivencia, calidad de vida y sano desarrollo de los niños víctimas de éste delito.
Este panorama compromete a la familia, sociedad y estado a generar, promover y garantizar entornos para la supervivencia, desarrollo, salud física y mental de los niños; urge acabar con la indiferencia y desidia social; rodear a las instituciones del Estado garantes de derechos, dejar de satanizar las actuaciones y decisiones de las Autoridades Administrativas competentes; ejercer un mayor control a los programas de televisión que presentan una sexualidad desmesurada, que erotiza el ambiente, que promueve la pornografía  y convierte a la mujer, en un objeto sexual.
El tema de la educación sexual ha sido desvirtuado por algunos, haciendo del sexo un tema de moda, algo mundano, convirtiéndolo en una necesidad física alejada de la razón, valores y principios humanos, que guíen la toma de decisiones, la conciencia de los actos  y el reconocimiento, de las consecuencias que traen consigo.
Es muy importante que al interior de las familias, se brinden condiciones para prevenir la ocurrencia del Abuso Sexual Infantil; hablar abiertamente con los hijos sobre este tema, ofrecerles recursos para su autocuidado y protección, identificar situaciones que pueden ponerlos en riesgo, evitar el maltrato infantil, la violencia intrafamiliar, el consumo de drogas ilícitas y comprender que nada justifica el abuso sexual infantil.  Este delito no se debe ocultar y mucho menos callar, denunciar y atender tanto a la víctima como el abusador, se convierte en un mecanismo de prevención y erradicación de ésta conducta destructiva, para la psiquis e integridad humana.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Firman pacto contra el maltrato infantil en Colombia



Bogotá, 13 dic (PL) Organizaciones sociales y autoridades locales de Colombia rubricaron el denominado Pacto por la No Violencia contra la Niñez, en un país donde cada día 67 menores de edad sufren maltrato.

'No podemos permitir que esto siga ocurriendo y la única manera es involucrando a los padres de familia y sobre todo influyendo en las políticas públicas y sociales dirigidas a la niñez', afirmó Karen Abudinen, directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.

Más de 30 alcaldes colombianos firmaron el documento que suscribe la búsqueda de acciones conjuntas para luchar contra el maltrato infantil.

Un informe de Medicina Legal dado a conocer en octubre pasado reveló que cada tres horas es reportado un caso de violencia sexual con alta incidencia en menores de edad.

Las niñas entre 10 y 13 años de edad representan casi el 80 por ciento de las víctimas de ese delito que se ha incrementado en lo que va de año en casi un 9,0 por ciento, detalló la mencionada institución.

Ante la situación que se presenta en el país se puso en funcionamiento una línea telefónica nacional con el fin de poder trasladar denuncias sobre abuso, violencia sexual, maltrato infantil, intrafamiliar y acoso escolar.

martes, 6 de diciembre de 2016

Aumentar las penas contra el abuso sexual no es la solución;: Director de Medicina Legal

Aumentar las penas contra el abuso sexual no es la solución: Director de Medicina Legal


"Aumentar las penas contra el abuso sexual no es la solución": Director de Medicina Legal

Por: Elpaís.com.co 



Para el director de Medicina Legal, Carlos Valdés, el aumento en las penas para crímenes atroces como el de la pequeña de 7 años Yuliana Andrea Samboní no es suficiente para erradicar un problema que va en aumento; por el contrario, manifiesta, se debe pensar en realizar acciones de fondo para recuperar el tejido social de Colombia.
Él, que todos los días está frente a frente con la muerte, que cada día conoce a detalle qué es lo que mata a Colombia, dice que esta historia es estremecedora y nos debe conmover a todos, sobre todo porque con el aumento de los casos de abuso a menores también se ha incrementado la crueldad del accionar de los agresores. 
Y aunque a diario tiene que lidiar con casos tan dolorosos como este, Valdés confiesa que no sale de su asombro con la forma despiadada en que fue asesinada y abusada sexualmente Yuliana. Un hecho que ha generado una ola de indignación nacional
¿El caso de Yuliana ha generado tanta conmoción por la condición de su presunto agresor?
Esta niña de siete años fue objeto no solamente del abuso sexual, sino de daños a su integridad de manera muy fuerte y severa. En Medicina Legal el caso de esta niña nos ha llamado la atención porque resulta estremecedor la severidad de las acciones provocadas sobre ella. También porque en el último año hemos venido denunciando un aumento en los casos de abuso sexual en la mujer, pero sobre todo por la crueldad de las lesiones que les causan.
¿Este año cuántos casos de abuso a menores ha atendido Medicina Legal?
Este año, entre enero y octubre se han atendido 15.237 menores, de los cuales 12.820 son niñas y 2.417 niños. Hay que decir que hay un aumento de abuso sexual en niños y niñas de cerca de 2,8 % con respecto al 2015. Además, aunque la violencia sexual está presente en todas las edades, tenemos registro de más casos entre los 10 y los 17 años, en especial hasta los 14 años. 
Esto nos muestra que el caso de la niña no es aislado, este es un hecho que guarda relación con todas estas formas de violencia que el Medicina Legal viene denunciando y sobre las cuales hay que poner mucho cuidado. Se deben tomar acciones realmente profundas y correctivas que saneen esta estructura social.
¿Con respecto al abuso sexual, son más vulnerables las niñas que los niños?
No, hay una proporción muy parecida. Para que nos hagamos una idea, en las niñas hay mayor vulnerabilidad entre los 10 y los 14 años de edad. En los niños entre los 4 y los 10 años. En ambos casos las cifras de abuso supera en mucho el porcentaje de violencia sexual que hay hacia los adultos.
Y frente al incremento de los casos, ¿qué nos puede decir?
Aunque hay un incremento de la violencia sexual contra los niños en los países de Latinoamérica, en Colombia llama la atención que la severidad de los crímenes.
¿Cómo es la situación en el Valle del Cauca?
Desafortunadamente el Valle del Cauca está ocupando el segundo lugar después del departamento de Antioquia. El tercer lugar lo ocupa Bogotá.
  • En el 2015 Medicina Legal realizó 22.155 exámenes médico legales por presunto abuso sexual. De esa cifra más de 19.000 casos corresponden a menores de edad. 
  • Los departamentos con más casos registrados fueron: Antioquia (2.710), Valle del Cauca (1.937), Cundinamarca (1.418) y Santander (1.296).
  • Durante el decenio (2006 - 2015) Medicina Legal realizó 210.818 valoraciones médico legales por presunto delito sexual en Colombia, de las cuales el (47,36 %) se practicó en menores de 11 años, el 35,76 % en adolescentes, el 9,32 % en jóvenes, un 3,86 % en adultos y el 0,27 % en personas adultos mayores.
¿Cree que en Colombia se debe condenar con cadena perpetua a violadores? 
Si con la cadena perpetua solucionáramos todos los generantes de la violencia sería la solución. Los delitos sexuales son las conductas de mayor impunidad en el país.  La Corte Penal Internacional señalaba el 5 de noviembre de 2015 que en Colombia la impunidad en violencia sexual llegaba al 95 %, por lo que considero que aumentar las penas no es la solución. 
Debemos realizar acciones de fondo para recuperar el tejido social, debemos construir un mejor país basado en el respeto y la tolerancia, la convivencia, pero sobre todo un país orientado al cuidado de nuestros niños y niñas, porque si ellos son abusados es muy probable que esas huellas de violencia alteren su ciclo y su comportamiento y sean ellos los futuros agresores. 
¿Como adultos cómo podemos estar atentos, cómo podemos proteger a los niños? 
Este caso de la niña nos debe conmover a todos, debe servirnos para que reflexionemos como ciudadanos porque cada uno de nosotros debe proteger a los niños en la calle, en un parque o en el colegio, sean nuestros hijos o no, esta no es una tarea exclusiva de los padres o del Gobierno.
¿Cómo podemos estar alerta?
Hay muchas conductas demostrativas que nos pueden alertar. El acercamiento o la confianza que el adulto le dé al niño debe ser respetuoso, un acercamiento considerado. Cuando detectemos o sospechemos que la relación no es de este tipo, debemos empezar a preocuparnos.  
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar lanzó este lunes la línea 141 para la protección de niños, niñas y adolescentes.
Sobre el caso de Yuliana
En declaraciones a medios radiales, el Director de Medicina Legal aseguró que el cuerpo de la niña fue analizado por los especialistas durante más de diez horas y aeguró que "los hallazgos nos muestran que la menor fue sometida a dos mecanismos simultáneos: asfixia por sofocación y simultáneamente asfixia por estrangulamiento".
Asimismo manifestó que son claros y abundantes los elementos que encontraron en el cuerpo de la menor, los cuales pueden dar mucha claridad y elementos constitutivos del abuso sexual. Todo este material fue puesto a la disposición de la Fiscalía General de la Nación.  

domingo, 20 de noviembre de 2016

Colombia



En Colombia, cada una hora dos niños son víctimas de abuso sexual

Un informe de Save The Children sobre la situación de los menores en el país latinoamericano encendió las alarmas. La mayoría de los casos de violencia sexual se dan en el entorno intrafamiliar

La mayoría de las víctimas son niñas entre los 10 y los 15 años (istock)
La mayoría de las víctimas son niñas entre los 10 y los 15 años (istock)
Cada sesenta minutos, dos niños llegan a los centros de salud colombianos por haber sido presuntamente víctimas de abuso sexual.Además, cada día, tres menores de edad son abandonados y dos, asesinados, informó el sábado el diario El Tiempo, de Colombia.
Las escalofriantes cifras son parte de un informe publicado por la ONG internacional Save the Children con motivo del Día Universal de los Niños y las Niñas, que se celebra este domingo, y del aniversario número 27 de la Convención de los Derechos del Niño, que fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1989 y suscrito por Colombia.
Entre los datos sobre violencia sexual contra menores colombianos que recoge el documento –basado en cifras oficiales de la oficina de Medicina Legal del 2015 y otras instituciones– hay algunos tan aterradores, como que el 75 por ciento de los exámenes que lleva a cabo Medicina Legal para determinar si alguien sufrió este flagelo son practicados a menores de 14 años.
Asimismo, las cifras reflejan que son las niñas con edades entre los 10 y los 14 años quienes presentan mayor riesgo de ser víctimas de algún tipo de delito sexual, con 7.648 casos el año pasado, lo que equivale al 40,52 por ciento del total de los casos. Mientras tanto, el 10,65 por ciento de los abusos corresponden a niñas de 4 años o menos; es decir, 2.011 casos. Este número triplica la de los casos de niños (597).
Por otro lado, la ONG cita datos según los cuales el año pasado se registraron 26.985 casos de violencia intrafamiliar en Colombia, y de estos, 10.435 afectaron directamente a niños.
Save the Children llama la atención sobre el hecho de que el 33 por ciento de las veces la violencia es ejercida por los padres y en el 31 por ciento por las madres.
 “Cualquier tipo de violencia en contra de la niñez es inadmisible, y además prevenible. Lo más preocupante es cuando sucede en el contexto familiar”
"Cualquier tipo de violencia en contra de la niñez es inadmisible, y además prevenible. Lo más preocupante es que el contexto familiar, que por excelencia debería ser el llamado a proteger a los niños y niñas, es el ámbito en el que suceden las peores violencias en su contra", afirmó María Paula Martínez, directora de Save the Children.
Y hay más. En lo que concierne a homicidios, en promedio, en Colombia, cada día 2,5 niños son asesinados. "En los casos que se conoce al agresor, un familiar fue señalado del crimen: en 23 ocasiones para asesinatos de niños y niñas en su primera infancia; cinco en la infancia y 12 en la adolescencia", se lee en el documento de la ONG.
"Nos preocupa que muchas de las anteriores conductas han sido legitimadas o permitidas por la sociedad, que las ve como normales. Esto pasa principalmente con situaciones como el trabajo infantil", asegura Ana María Fergusson, directora de protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). De hecho, la ONG estima que cada 24 horas, un millón y medio de menores de edad salen a trabajar a las calles del país exponiendo sus vidas.
Para Fergusson, la responsabilidad primaria del cuidado de los niños recae sobre sus padres, pues son ellos "la primera línea de defensa de la familia".
 “La primera línea de defensa de la familia”
"Cuando ellos no cumplen entran a jugar otras instancias, las distintas entidades del Estado que trabajan por los niños, como el ICBF, la Policía de Infancia y Adolescencia y los sectores educativo y de salud", advierte.
Ante este panorama, expertos en infancia como Mario Gómez, ex director de la Fundación Restrepo Barco, se refieren a una deuda del país frente a la Convención de los Derechos del Niño."Las promesas de ese poema jurídico en que se ha traducido la Convención han sido atendidas a medias, en un proceso trunco, como lo pueden acreditar, para citar un solo ejemplo, las más de 600.000 niñas y niños desplazados en los últimos seis años", advirtió.
Actualmente, el ICBF tiene bajo su tutela a 115.000 niños en proceso de restablecimiento de derechos; esto quiere decir que han sido víctimas de amenazas, inobservancia o vulneración de sus derechos en sus hogares. De esos niños, la mayoría (48.000) está entre 12 y 18 años.
El principal motivo de ingreso de estos niños al ICBF es el maltrato, con 25.000 casos. Le sigue el abuso sexual (20.000 casos). En este indicador, señala la entidad, se evidencia una diferencia en los reportes entre niños y niñas, siendo ellas las más afectadas.

En Colombia, cada una hora dos niños son víctimas de abuso sexual

Un informe de Save The Children sobre la situación de los menores en el país latinoamericano encendió las alarmas. La mayoría de los casos de violencia sexual se dan en el entorno intrafamiliar

La mayoría de las víctimas son niñas entre los 10 y los 15 años (istock)
La mayoría de las víctimas son niñas entre los 10 y los 15 años (istock)
Cada sesenta minutos, dos niños llegan a los centros de salud colombianos por haber sido presuntamente víctimas de abuso sexual.Además, cada día, tres menores de edad son abandonados y dos, asesinados, informó el sábado el diario El Tiempo, de Colombia.
Las escalofriantes cifras son parte de un informe publicado por la ONG internacional Save the Children con motivo del Día Universal de los Niños y las Niñas, que se celebra este domingo, y del aniversario número 27 de la Convención de los Derechos del Niño, que fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1989 y suscrito por Colombia.
Entre los datos sobre violencia sexual contra menores colombianos que recoge el documento –basado en cifras oficiales de la oficina de Medicina Legal del 2015 y otras instituciones– hay algunos tan aterradores, como que el 75 por ciento de los exámenes que lleva a cabo Medicina Legal para determinar si alguien sufrió este flagelo son practicados a menores de 14 años.
Asimismo, las cifras reflejan que son las niñas con edades entre los 10 y los 14 años quienes presentan mayor riesgo de ser víctimas de algún tipo de delito sexual, con 7.648 casos el año pasado, lo que equivale al 40,52 por ciento del total de los casos. Mientras tanto, el 10,65 por ciento de los abusos corresponden a niñas de 4 años o menos; es decir, 2.011 casos. Este número triplica la de los casos de niños (597).
Por otro lado, la ONG cita datos según los cuales el año pasado se registraron 26.985 casos de violencia intrafamiliar en Colombia, y de estos, 10.435 afectaron directamente a niños.
Save the Children llama la atención sobre el hecho de que el 33 por ciento de las veces la violencia es ejercida por los padres y en el 31 por ciento por las madres.
 “Cualquier tipo de violencia en contra de la niñez es inadmisible, y además prevenible. Lo más preocupante es cuando sucede en el contexto familiar”
"Cualquier tipo de violencia en contra de la niñez es inadmisible, y además prevenible. Lo más preocupante es que el contexto familiar, que por excelencia debería ser el llamado a proteger a los niños y niñas, es el ámbito en el que suceden las peores violencias en su contra", afirmó María Paula Martínez, directora de Save the Children.
Y hay más. En lo que concierne a homicidios, en promedio, en Colombia, cada día 2,5 niños son asesinados. "En los casos que se conoce al agresor, un familiar fue señalado del crimen: en 23 ocasiones para asesinatos de niños y niñas en su primera infancia; cinco en la infancia y 12 en la adolescencia", se lee en el documento de la ONG.
"Nos preocupa que muchas de las anteriores conductas han sido legitimadas o permitidas por la sociedad, que las ve como normales. Esto pasa principalmente con situaciones como el trabajo infantil", asegura Ana María Fergusson, directora de protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF). De hecho, la ONG estima que cada 24 horas, un millón y medio de menores de edad salen a trabajar a las calles del país exponiendo sus vidas.
Para Fergusson, la responsabilidad primaria del cuidado de los niños recae sobre sus padres, pues son ellos "la primera línea de defensa de la familia".
 “La primera línea de defensa de la familia”
"Cuando ellos no cumplen entran a jugar otras instancias, las distintas entidades del Estado que trabajan por los niños, como el ICBF, la Policía de Infancia y Adolescencia y los sectores educativo y de salud", advierte.
Ante este panorama, expertos en infancia como Mario Gómez, ex director de la Fundación Restrepo Barco, se refieren a una deuda del país frente a la Convención de los Derechos del Niño."Las promesas de ese poema jurídico en que se ha traducido la Convención han sido atendidas a medias, en un proceso trunco, como lo pueden acreditar, para citar un solo ejemplo, las más de 600.000 niñas y niños desplazados en los últimos seis años", advirtió.
Actualmente, el ICBF tiene bajo su tutela a 115.000 niños en proceso de restablecimiento de derechos; esto quiere decir que han sido víctimas de amenazas, inobservancia o vulneración de sus derechos en sus hogares. De esos niños, la mayoría (48.000) está entre 12 y 18 años.
El principal motivo de ingreso de estos niños al ICBF es el maltrato, con 25.000 casos. Le sigue el abuso sexual (20.000 casos). En este indicador, señala la entidad, se evidencia una diferencia en los reportes entre niños y niñas, siendo ellas las más afectadas.

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