viernes, 5 de febrero de 2016

Faltan más acciones para atacar la explotación sexual infantil

La explotación sexual de niños y adolescentes en Medellín “está sobrediagnosticada y se ha vuelto paisaje”. El tema debe ir más allá de la atención de los menores que son víctimas del abuso, se requiere avanzar en la judicialización, atacar más las redes de delincuentes, enjuiciar a los empresarios que se valen de los menores para enriquecerse y atacar los sitios donde se practica el abuso.
De igual forma, es necesario fortalecer la familia, los entornos protectores y crear condiciones económicas favorables para desestimular esta práctica en los hogares.
Ayer se reunieron en el Concejo de Medellín corporados, funcionarios, organizaciones no gubernamentales que combaten este flagelo y personas de la comunidad para discutir una problemática que en el mundo afecta a más de 4,5 millones de menores y que en Medellín las cifras dan cuenta de 194, en el último año.
Datos que según los expertos son mucho mayores, especialmente porque las estadísticas no están completas, las personas no denuncian y algunas modalidades no han sido cuantificadas.
Fenómeno invisible
Marcela Zuluaga, subsecretaria de grupos poblacionales de la Alcaldía de Medellín, indicó que “la situación de los menores explotados sexualmente se ha vuelto natural. La sociedad lo permite”, señaló.
Piedad Toro, representante legal de la Corporación Primavera, coincidió con la funcionaria “la sociedad se ha ido acostumbrando. En el imaginario social se considera que se redujo la edad en la cual las personas ejercen la prostitución”.
Manifestó la representante de la ONG que la ciudad naturalizó la explotación sexual de menores y esa es una manera de hacer menos visible la problemática: es un asunto cultural.
Aclaró la ejecutiva que cuando una menor de 16 años está ubicada cerca de la iglesia de la Veracruz, la adolescente no tiene las condiciones sicológicas, para decidir que es una actividad laboral: ella es una víctima. En el caso de las adolescentes, generalmente, no es una decisión de su voluntad, casi siempre está marcada por antecedentes de abuso sexual, violación, explotación en el interior de su familia o, en muchos casos, producto de la adicción.
La concejala, Nataly Vélez Lopera, fue más allá, al solicitar mayor control en los lugares ya identificados donde se realizan las prácticas sexuales contra los menores. Estos sitios, en su gran mayoría, están ubicados en la Comuna 10, Centro, recordó.
Flagelo en aumento
La representante legal de la Corporación Primavera indicó que el fenómeno ha aumentado de forma sustancial en los últimos años. “Su crecimiento está directamente relacionado con la internacionalización de Medellín”.
La Corporación Primavera lleva 27 años trabajando temas relacionados con la prevención de las violencias sexuales. Sobre el tema, la concejala Luz Marina Múnera Medina, denunció que en la Comuna 1, barrio Santo Domingo Savio los combos les “entregan “ los menores a los extranjeros para que se los lleven para el parque Arví. Los miembros de las bandas le informan al visitante que si no devuelve al menor a la hora determinada lo denuncian por secuestro.
“En muchos países del mundo se toman acciones para enfrentar la explotación sexual de menores por parte de los extranjeros y nosotros recibimos muy bien a los foráneos infractores”, se dolió la concejala.
Daniela Maturana, presidenta del Concejo, se autocriticó al recordar que en su trabajo pasado, impulsando la llegada de turistas, no promovió estrategias para combatir la explotación sexual de menores por los extranjeros que visitaban tierra paisa.
La concejala Maturana mencionó que junto a los sectores ya conocidos de la ciudad donde se registra este flagelo, también está el Parque Lleras.
De acuerdo con la Alcaldía de Medellín, los sitios con mayor presencia de la problemática son el sector Prado, Viaducto del metro, Parque de Berrío, Parque de Bolívar, Plazoleta Botero, La 40, Tejelo, Barbacoas, Centro, Clínica CES, Enciso, Estación Villa, San Antonio, San Diego y el municipio de Santa Fe de Antioquia.
Piedad Toro, quien también es miembro de la Corporación Amiga Joven, indicó que es positivo adelantar estrategias de atención a las víctimas, pero también es necesario atacar a los empresarios que se enriquecen con esta práctica ilegal.
Caracterización
Los datos que reflejan la situación de los menores dan cuenta que en el 2015 fueron atendidos 194 menores víctimas de la explotación sexual comercial, según la Secretaría de Inclusión Social. Los menores violentados tienen edades entre 10 y 17 años. De los 109 menores registrados, el mayor número, 32, tiene entre 15 y 16 años. La mayoría de los menores 36, forma parte de una familia monoparental materna. Es de anotar, que la caracterización se tomó de una muestra de 109.
El consumo de drogas no es ajeno a ellos, y según las cifras de la Alcaldía de Medellín, 98 de los 109 menores atendidos consumen sustancias sicoactivas (64 mujeres y 34 hombres).
Luz Marina Múnera, concejala, pidió comprensión para los menores consumidores “ ellos recurren a las drogas para poder sortear las situaciones difíciles que deben soportar por los adultos que los violentan”.
La mayoría de los chicos son oriundos de Medellín, pero también los hay de otros municipios de Antioquia y de localidades fuera del departamento.
Mostrando la diversidad de cifras existentes en el recinto de la corporación se informó que entre 2011 y 2015 se atendieron 745 casos. De estos, 355 correspondientes a la comuna 10. Además, 44.500 casos fueron atendidos por las comisarías de familia en el período 2012-2015.
Retos
Para los expertos, la familia debe proteger a los niños y asumir su rol protector.
El Estado es el garante y debe adelantar estrategias para prevenir. Las corporadas pidieron más acciones preventivas en las instituciones educativas y en los barrios.
El Estado debe adelantar estrategias para prevenir y evitar que las menores enfrenten este tipo de situaciones. “La mejor manera de prevenir es generar empleo para padres y cabezas de familia. De lo contrario, será un círculo vicioso, porque el único ingreso familiar es la explotación sexual de esa menor”, dijo Piedad Toro.
Señaló que el Estado debe entender el fenómeno más allá de lo moral, debe generar opciones de empleo. El tema no se reduce a generar mayor número de internados ni más intenciones. “Si la menor sale del internado y en su hogar no hay ingresos. No encuentra condiciones laborales, volverá al sitio como víctima de la explotación sexual o a ejercer la prostitución de 15, 18 o 20 años”.

martes, 19 de enero de 2016

Tenía que ver con eso”: Adolfo Zableh Durán



Adolfo Zableh Durán fue abusado sexualmente cuando tenía cinco años, eso marcó su vida y no fue “fácil decirlo”. El periodista barranquillero se atrevió a escribir sobre su tragedia personal en una columna de opinión que publicó el diario El Tiempo la semana pasada y que de lejos –dice– ha sido el escrito de su pluma que más repercusión ha tenido.
No está interesado en enjuiciar pública ni legalmente a la persona responsable, tampoco se quiere convertir en un abanderado de la lucha contra el abuso sexual infantil -aunque muchos ya lo ven así-. Zableh solo quería dejar de cargar ese “piano” emocional que lo atormentaba y que le dio origen a su tartamudeo, al misógino que salía a relucir en algunos de sus escritos, al resentido con el planeta. 
Sentarse frente a su computador y decidirse a contar el hecho fue motivado, en parte, por el mensaje de la película Spotlight, recientemente estrenada en Colombia. El filme, basado en hechos reales, narra la forma como unos periodistas del Boston Globe destaparon los escándalos de pederastia cometidos durante décadas por curas de Massachussets.
Zableh habló con EL HERALDO sin tapujos, tartamudeando poco. Afirma que ya no tiene miedo y perdonó a los que tenía que perdonar, incluso a sus padres, que todo hace parte del proceso de superación en el que todavía se encuentra.
Salió de ver la película ‘Spotlight’, pero ¿hace cuánto tenía ganas de escribir sobre el abuso del que fue víctima?
Yo venía de años enteros de negación, de fingir estar bien, de que no me importaban las cosas, pero en realidad sí era un ser muy sensible y sí me afectaba todo lo que pasara o me dijeran. Yo ya venía de un proceso de un poco más de un año en el que hice terapia con psicólogo, retiros espirituales, incluso llegué a tomar hasta yagé y esta columna fue un paso más en esto que estoy haciendo.
¿En su caso le gustaría que se hiciese justicia?
No, y tampoco lo estoy buscando, lo que fue, fue. Cuando uno toma este tipo de decisiones en la vida es porque usted ya ha soltado eso, ya perdonó, ya no importa lo que pasó y lo que importa es lo que viene. No me interesa.
¿Cómo llegó nuevamente a su mente ese suceso?
Yo no me acordaba, eso pasó en 1980, yo tenía cinco años. En el año 2000 hablando de algo con mi mamá me preguntó que si yo me acordaba de lo que había ocurrido y le dije que no sabía de lo que me estaba hablando, entonces imagínate, a los 25 años, 20 años sin saber qué era lo que había pasado, enterarme de esto fue un shock,  pero la verdad al día de hoy no recuerdo qué fue lo que pasó.
¿El único recuerdo que tiene es el lugar dónde ocurrió?
Sí, no fue en mi casa, fue en otra casa que yo frecuentaba. Yo sí les conté a mis papás cuando me recogieron ese día, pero mi mamá me dice que no me veía nervioso ni contrariado, simplemente se los dije y quién sabe qué estaba pasando por mi cabeza en ese instante.
¿Sus padres le contaron de qué tipo de abuso sexual fue víctima?
No, la verdad hasta allá no llegamos.
¿De ese hecho traumático se desprende su tartamudez?
Sí, cualquier niño está expuesto a cualquier trauma, no solamente sexual, puede ser un accidente, puede ser lo que sea. En mi caso fue eso (el abuso) y más allá de eso, la clave para superar ese trauma es la forma como se afronte y en el mío no se afrontó tan bien, entonces ese afrontarlo mal ayudó a que se acentuara mi tartamudeo y ese odio hacia el planeta en vez de superarlo.
En algunas de sus columnas, en su blog, usted escribe cosas muy fuertes relacionadas con el tema del sexo y la mujer, incluso algunos de sus críticos lo califican de misógino. ¿Cree usted que escribía así por el evento que le ocurrió de niño o porque ese es su estilo?
Claramente esta relacionado. Yo tenía con mi mamá una relación muy deteriorada y claramente al no estar bien con la mujer que me dio la vida no iba a poder estarlo con ninguna otra, sumado al entorno de la Costa que es muy machista, muy misógino, y en el que la gente muchas veces no se da cuenta de eso. Si se le mezcla eso el coctel estaba ahí y claro que mi forma de escribir tenía que ver con eso.
¿Cómo es hoy día su relación familiar, especialmente con su mamá?, ¿tengo entendido que su padre ya falleció?
Sí, él ya falleció. Con mi mamá la relación la estamos reconstruyendo y la cosa va muy bien, sobre todo porque no es algo forzado sino muy natural. Yo ya perdoné, ya solté, lo que pasó no importa y lo único que me interesa es estar bien y que por supuesto mi mamá y la gente que está a mi lado también lo esté. Repito, la estamos reconstruyendo y obviamente siempre hay cosas del pasado que se recuerdan, pero en resumidas cuentas en algún momento de mi vida fui muy cercano a ella, luego nos alejamos montones en distancia y sentimentalmente, pero ahora la onda es otra y ella está muy feliz.
Con esa columna se quitó “un piano de encima”, ¿cómo se siente eso?
Es muy liberador, porque al poder hablar de esto ya no tengo que fingir, que posar, simplemente tengo que ser yo.
¿Por qué se fue de Barranquilla, cree que el abuso sufrido influyó en la decisión?
No, yo me fui a Bogotá a terminar el último año de colegio porque a mi papá lo trasladaron por su empleo. Al yo venirme con mi familia esta ciudad (Bogotá) se convirtió en mi casa. Aquí empecé a estudiar, primero economía y después periodismo. Por lo que yo hago prefiero estar acá porque están las sedes de los medios más importantes.
Usted estuvo a punto de casarse…
Yo me comprometí, terminamos la relación precisamente porque si no iba a estar bien con mi mamá no iba a poder estar bien con ninguna otra mujer que se metiera conmigo. Lo volvimos a intentar el año pasado pero en este momento por situaciones de la vida no estamos juntos. En este momento ella está por fuera de Colombia, no va a regresar por ahora y eso impide que tengamos una relación.
Como hijo que sufrió un abuso y violencia intrafamiliar, sobre todo de parte de su madre, qué le dice a esos padres que están cayendo en el mismo error y no escuchan a sus hijos…
Como todo esto es una espiral de abuso y de violencia social e intrafamiliar que viene desde el origen de los tiempos, gente afectada emocionalmente no va a poder criar gente sana. Lo que yo diría es que cuando uno se mete a formar un hogar lo primero que se debe hacer es ser consciente de que uno debe estar lo más sano que se pueda y a partir de ahí empezar a generar lazos y extender su familia (…)  uno cree que sus padres son invencibles y la verdad es que están tan quebrados que criar hijos les resulta muy difícil.
¿Y eso era lo que sucedía en su caso?
Básicamente sí. Mi papá, mi familia en general, como cualquier otra, no era excepcional y esa es en la que me tocó nacer. Tenía una cantidad de rollos (conflictos) y esa (mezcla) arabecosteña es gigante y genera una cantidad de disfunciones que se transmiten de generación en generación.
Abuso sexual en Colombia
Cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) con corte al 30 de noviembre pasado indican que durante el 2015 ingresaron a protección de la entidad 7.440 niños, niñas y adolescentes por motivo de abuso sexual. El registro más alto lo arrojó Bogotá, con 1.273 casos; Valle del Cauca, con 620, y Cundinamarca, con 509.

lunes, 5 de octubre de 2015

La mujer que enfrenta las redes de prostitución infantil en ‘El Bronx’



Claudia Quintero asegura que desde siempre ha tenido la vocación de ayudar a los demás en su natal Cúcuta. Hace unos años decidió enfocar su lucha en la defensa de las víctimas de trata de personas al interior del país, un fenómeno poco documentado en Colombia.
Llegó a Bogotá huyendo de los paramilitares. Hoy, su papel en la defensa de los derechos humanos juega un papel trascendental, se ha propuesto salvar a decenas de niñas de las garras del Bronx.
Claudia, quien lidera la fundación Anne Frank, le dijo a KienyKe.com que más de 300 jovencitas menores de edad son reclutadas en el Bronx año tras año, y allí son obligadas a prostituirse, teniendo relaciones sexuales en su mayoría con habitantes de calle, y también como expendedoras de drogas.
“Presumimos que allá hay decenas de niñas, pues al año se desaparecen cerca de 325 menores y suponemos que llegan allá. Del Bronx se han recuperado o rescatado cerca de 70 menores, quienes proceden en su mayoría de sitios periféricos a la ciudad como Sibaté y Soacha. Incluso tenemos información de que los mismos del Bronx tienen sedes de microtráfico en otras zonas, como la misma Soacha. Incluso una de las niñas que estábamos buscando fue trasladada del Bronx a Soacha, donde la dejaron en un parque drogada”.
¿Cuál es el perfil de jovencitas que llegan al Bronx y cómo llegan allá?
“Las posibles víctimas de esa banda en el Bronx son niñas que ya consumen estupefacientes, que no tienen dinero para comprar la droga, pero hay otras que son engañadas”.
Según relató Claudia, el microtráfico encontró en la trata y explotación infantil “la forma más fácil de pasar de agache, lograr impunidad, pues el ICBF toma la protección del menor por un caso de toxicología, pero no como una víctima de trata. Uno de los líderes de la banda los ‘Sayayines’, que  tienen el control del Bronx, está detenido por drogas, pero no por trata de personas. En Colombia hay apenas cuatro condenas al año por trata de personas, cuando se interponen más de mil denuncias al respecto. Se nota que también hay un desconocimiento del tema por parte de la justicia. En Colombia hasta los fiscales desconocen los casos, y abren investigación por acceso carnal, a pesar de que la víctima relata en muchos casos que fue contactada por internet y obligada a prostituirse”.
Trata de mujeres en Bronx-01
La historia de Johanna*
Johanna ha ganado 20 kilos en los últimos dos meses, ya no está en la fría Bogotá, sino en algún lugar cálido del Tolima, en un proyecto productivo que le brindó el Ministerio del Interior. Atrás quedaron sus tristes recuerdos en el Bronx, donde fue obligada a tener relaciones sexuales en repetidas ocasiones con indigentes que terminaron allí por las drogas.
De hecho, en su cabeza aún retumba la palabra droga. En el Bronx fue obligada también a ingerir sustancias psicoactivas y hacer parte del negocio de microtráfico. No obstante, Johanna contó con suerte, al poco tiempo de cumplir cinco meses de estar esclavizada en ese sitio, llegó en su rescate la policía.
“En el 2013 nos llegó a la fundación el caso de una niña de 16 años, cuya familia es desplazada, y que duró esclavizada cinco meses en el Bronx. Allí fue explotada sexualmente, obligada a trabajar en prostíbulos del centro, y también a empacar estupefacientes y servir como correo humano. Como fue incitada para usar narcóticos, se convirtió en un indigente más y usada para cometer actos delincuenciales”.
Claudia Quintero explicó además que las menores que llegan al Bronx son inducidas a consumir drogas para hacerlas más dóciles.
“La mamá de Johanna nos buscó, pusimos al tanto de lo que estaba sucediendo a la Policía y Fiscalía. Semanas después nos llegaron unos anónimos al Facebook, diciéndonos que la chica estaba en una casa ubicada en el Bronx, donde hacen el empaque del bazuco y hay explotación sexual para los mismos habitantes de la calle. A los pocos días, la mamá fue con la Policía y la rescataron”.
Según relató Claudia, Johanna fue vendida por una comadre de la mamá, para saldar una deuda de varios millones que tenía en el Bronx. “Esta señora le dijo a la niña que le ayudara a cuidar a sus hijos, pero no volvió a aparecer, hasta que se enfermó y le reveló la verdad a su mamá”.
Posteriormente la menor de 16 años fue internada en un hospedaje que logró obtener la fundación Anne Frank donde se ubican temporalmente las jóvenes víctimas de la explotación sexual y otros casos de trata de personas.
Allí en ese mismo hospedaje se encontraba Maritza, quien fue rescatada también del Bronx gracias a la ayuda de Claudia. Sin embargo, su dependencia de las drogas y los abusos de los que fue objeto fue tal, que acabó con su vida. Posteriormente se supo que las mamás de ambas chicas les pagaron a los ‘Sayayines’ para que las dejaran en libertad.
Ese momento marcó a Claudia, quien decidió llegar a las más altas instancias del Gobierno para denunciar estos hechos.
“En ese momento decidí liderar la denuncia, y fue muy difícil articular la ayuda gubernamental para estas niñas. Aparte de eso, tengo un nivel de riesgo alto por amenazas que he recibido, pero la UNP (Unidad Nacional de Protección) me ha dado protección, pero no a las víctimas. Por su parte, la Fiscalía nos dijo que si por las denuncias había capturas, nos daban protección, pero es muy difícil que vayan a capturar a alguien en el Bronx. Al ministro del Interior y al alcalde Petro les entregué un informe en el que denuncié otros dos casos como ese.”
De todas maneras, al no lograr protección para Johanna, Claudia optó por sacarla de Bogotá.
“En la única entidad donde nos atendieron fue en el Ministerio del Interior. Allí nos dieron recursos para el traslado de esta joven, así como atención psicosocial, dinero para un proyecto productivo. Hoy ya recompuso su vida”.
Trata de mujeres en Bronx-02
La trata de personas al interior del país
La trabajadora social señaló que los casos de trata de personas en Colombia es un fenómeno viejo, pero nunca se le ha dado ese estatus. “Incluso para mí los falsos positivos son casos de trata, porque en muchos casos fueron captados, vendidos, comprados, se obtuvo un premio por ellos”.
Según cifras que maneja la fundación que lidera, en Colombia hay aproximadamente 140 mil esclavizados. “Cerca del 70 por ciento de esa cifra son víctimas de la explotación sexual, frente a un 20 por ciento de explotación laboral. En los principales puertos del país también se ve la explotación laboral, con chicos de corta edad llevando toneladas de mercancías por dos mil pesos, y sobre todo en las minas la situación es escabrosa
(…) Del Cauca y el Valle salen muchas víctimas de explotación laboral. Por la misma pobreza las captan siendo niñas, prometiéndoles educación, para que trabajen en haciendas o casas de familias ricas, pero no les pagan un sueldo digno. Por su parte, el Ministerio del Trabajo ha minimizado el tema como un simple abuso laboral”.
De otro lado, Claudia Quintero señaló que en el país no hay psicólogos especializados en la trata de personas.
Así mismo reveló también cifras de la trata de personas de colombianos en el exterior. “Por ejemplo en el Perú creemos que hay cerca de 20 mil colombianas en las redes de prostitución, mientras que en el 2013 se rescataron en Argentina 250 personas de la trata, y en Ecuador cerca de 80 el año pasado. En Latinoamerica Colombia y Brasil son los países que más víctimas de trata de personas tienen en el extranjero”.

Escucha lo que digo; campaña contra el abuso sexual infantil


Durante el 2014 hasta el mes de agosto de ese mismo año, los reportes oficiales de la Secretaría de Salud de Bolívar sobre niños, niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual señalaban que se habían presentado 293 casos.
A partir de enero del 2015 hasta el pasado agosto, el sistema Sivigila había registrado 316 menores de edad que habrían sido abusados sexualmente. Lo más aberrante es que en gran parte, personas muy cercanas o familiares estarían involucradas en eso hechos.
Así lo explicó Yeidis Banquez Mendoza, coordinadora del programa “Escucha lo que digo”, con el que la Gobernación de Bolívar, a través de la Oficina de Gestión Social, busca acabar con este flagelo que azota al departamento.
Banquez Mendoza explicó que desde el pasado mes de agosto se intensificaron las acciones con el fin de prevenir este delito y motivar a las personas para que se atrevan a denunciar todo aquello que sea tipificado como abuso sexual infantil.
“Esta campaña es para que los padres de familia estén muy atentos a los que los niños les quieren decir. Sin embargo, como en algunos casos quien comete el abuso es el padre o un familiar cercano, también estamos involucrando a los maestros, que son los que más pasan tiempo con los pequeños”, precisó la funcionaria.
La campaña se intensificó en aquellas poblaciones en donde más casos se han presentado como Turbaco, Arjona, Magangué, Santa Rosa de Lima, El Carmen de Bolívar, San Pablo sur, Cantagallo y Marialabaja. “Aquí trabajamos con  niños de 5 a 12 años. Tenemos actividades con dos personajes que son Jaimito y Anita, con quien ellos aprenden a valorar y cuidar su cuerpo y les enseña cuáles son las partes íntimas que nadie puede tocar”, indicó.
También explicó que no solamente es abuso cuando hay penetración, en caso de las niñas, o tocar los genitales para el caso de los niños. “Tomarles fotos desnudos, ponerlos a ver pornografía en revistas o películas, entre otras situaciones similares, también son situaciones catalogadas como abuso sexual”, puntualizó.
Con los padres de familia, profesores y funcionarios públicos también se realizan trabajos de cómo y cuando se está cometiendo abuso “y después de identificado el caso, debe seguir una ruta donde participan la Policía de Infancia y Adolescencia, comisarías de familia, secretarías de salud, con el fin de que denuncien los casos”.
La campaña es liderada por la primera dama de Bolívar, Ana Elvira Gómez de Gossain y esta llegará a todos los municipios para poner fin a este delito. 
A partir de enero del 2015 hasta el pasado agosto, el sistema Sivigila había registrado 316 menores de edad que habrían sido abusados sexualmente en Bolívar.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Habitantes de localidad de Cartagena hicieron plantones contra la violencia sexual



En la alcaldía local de la Virgen y Turística, sede de Chiquinquirá, culminó la serie de plantones para la prevención del abuso y la explotación sexual comercial infantil en el distrito de Cartagena, que se hacen en el marco de la campaña 'Lo valioso es no tener precio'. Esta actividad contó con la participación de los grupos de ciudadanos que cotidianamente asisten a esta sede para tramitar diligencias o para hacer algún tipo de consultas en lo que tiene que ver con el SISBEN y el programa Familias en Acción.
En esta ocasión recibieron sensibilización sobre lo que tienen que saber en torno al abuso y la explotación sexual que se vive en la ciudad de Cartagena y la manera como deben estar pendientes a sus hijos. A través de obras de teatro, presentaciones culturales y otro tipo de expresiones artísticas como la danza y el baile, los habitantes y transeúntes de este sector conocieron cómo prevenir este tipo de problemáticas desde sus casas y la comunidad. También se utilizaron plegables y otro tipo de publicaciones, las cuales se entregaron en los stands que cada institución participante instaló en el lugar.

De otro lado, la Secretaria de Participación y Desarrollo Social del Distrito de Cartagena, Rocío Castillo, comentó que “con este tipo de actividades se ha estado trabajando fuertemente y de forma contundente en contra de las violencias sexuales en niñas, niños y adolescentes en el Distrito de Cartagena y lo que se busca es acabar definitivamente con esta situación”.
Asimismo, Shirley Navarro, Gerente de la Fundación Plan para la Región Caribe, aseguró que “es importante contrarrestar esta problemática a través de acciones precisas como las que se están trabajando desde el Distrito de Cartagena e invito a la ciudadanía a que se unan en esta apuesta que se pone en marcha en todas las localidades de la ciudad”.

Con este ya son tres los plantones que se han realizado en Cartagena en este periodo con muy buenos resultados, logrando que cerca de mil personas se sensibilicen de forma directa y muchos más de forma indirecta (a través de los medios de comunicación que publicaron la noticia) en relación con la necesidad de prevenir esta problemática conociendo la ruta y la forma de cuidar mejor a los hijos ante los peligros.

sábado, 15 de agosto de 2015

maltrato infantil no da tregua





Los niños en Colombia parecen condenados a padecer los perores vejámenes, unas veces por cuenta del conflicto armado y otras, inexplicablemente, por el maltrato y abuso de sus propios padres.

En las mentes de los colombianos aún permanece intacta la matanza de los cuatro hermanitos Vanegas Grimaldo, ocurrida en febrero de este año en Florencia, Caquetá.

La noticia indignó al país, las autoridades reaccionaron, los responsables fueron capturados y el repudio por la violencia contra los niños se mantuvo durante varias semanas.

Pero a juzgar por la cruda realidad, todo parece indicar que el maltrato infantil es un penoso problema que requiere mucho más que indignación nacional. Prueba de ello es que en menos de una semana se han presentado varios casos aislados donde las víctimas fatales siguen siendo los menores. 

Desde un bebé de tan solo tres meses de nacida que falleció por desnutrición, pasando por otro de dos años que murió por cuenta de una golpiza, hasta una niña de nueve años que al parecer era abusada por su padre. Todos esos hechos dramáticos e indignantes.

El primer caso ocurrió en Cali, cuando las autoridades alertaron la muerte de una bebé de apenas tres meses de nacida que murió por desnutrición luego de agonizar varios días en cuidados intensivos.

El informe médico oficial reportó que la bebé presentó cuadro de desnutrición crónico, hipoglucemia, anemia y pañalitis. Como si ese drama no fuera suficiente, a la tragedia se sumó que la madre de la bebé sólo apareció a reclamar el cadáver de su hija siete días después de haber fallecido.

La mujer fue identificada como Melissa Díaz, de 18 años de edad, y hasta el momento las explicaciones que ha dado sobre los hechos son confusas. Lo cierto es que ella podría enfrentar un proceso judicial que estima penas de hasta 40 años de prisión.

Este miércoles 12 de agosto se conoció la muerte, en Bucaramanga, de una niña de dos años de edad que permanecía en coma desde hace cinco días como consecuencia de una golpiza y presunto abuso sexual.

El caso, que ocurrió en el municipio de Piedecuesta, tiene conmocionados a los santandereanos y el principal sospechoso de ese crimen es el padrastro de la pequeña. De acuerdo con versiones de la Policía, “todo habría ocurrido en complicidad con la madre de la pequeña”.

Esa tesis toma fuerzan debido a que en una primera versión, tanto el padrastro como la mamá reportaron que el golpe contundente que la niña tenía en la cabeza fue producto de una caída de la cama. Ambos fueron capturados.

Y ese mismo miércoles, en Neiva, Huila, una turba intentó linchar a un hombre de 46 años porque al parecer lo sorprendieron en flagrancia abusando sexualmente de su propia hija de 9 años de edad.

La intervención de la Policía evitó que la indignación de la comunidad causara otra tragedia. El supuesto agresor fue capturado y llevado a prisión a la espera de ser enjuiciado.

La verdad es que para hacer una radiografía de la violencia contra los niños en Colombia no se necesita ser explícito; basta citar cifras oficiales al respecto y que manejan autoridades como la Policía de Infancia, el ICBF, Medicina Legal y la Defensoría.

Por ejemplo, de acuerdo con sus informes, en el 2014 un total de 1.115 niños fueron asesinados en Colombia; las víctimas tenían entre 12 y 15 años de edad. Sumado a ello, en esa misma fecha se presentaron 4.400 casos de maltrato contra niños de entre 0 y 11 años.

Como si fuera poco, de esos reportes se calcula que en promedio 850 casos son por maltrato severo y 200 por violación. Y la perla de todas esas cifras es que la tasa de mortalidad de niños en Colombia es superior a la de homicidios; mientras la primera es de 34 por cada cien mil habitantes, la segunda sólo llega a 27.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Fundación Alas rechazó casos de abuso sexual



La organización ha dispuesto a toda la red de gestores y aliados internacionales que trabajan en el diseño y ejecución de proyectos de prevención de la explotación y abuso infantil.
La Fundación Alas liderada por la cantante colombiana Shakira, mediante un comunicado de prensa, rechazó los recientes casos de abuso sexual contra menores de edad en el país. En ese sentido manifestó que pondrán a disposición del ICBF la experiencia de sus aliados internacionales para prevenir la explotación y abuso infantil en Colombia.
El pronunciamiento está relacionado con los casos de Bogotá y en el municipio de Cota (Cundinamarca) donde menores han sido abusados, en el segundo caso por su padrastro, y al parecer con complicidad de la madre del infante.
Ante esto, Alas manifestó su interés por trabajar conjuntamente con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para erradicar esta situación en el país.
Según Juan Antonio Pungiluppi, director ejecutivo de la Fundación Alas, la intención es aportar a las medidas que impulse el Gobierno Nacional pues “Es inadmisible que sigan ocurriendo estos hechos”.
El directivo agregó que la organización ha dispuesto a toda la red de gestores y aliados internacionales que trabajan en el diseño y ejecución de proyectos de prevención de la explotación y abuso infantil, para emprender un trabajo conjunto y que se generen medidas contundentes que ayuden a erradicar este flagelo.
Publicada por: COLPRENSA, BOGOTÁ

Este contenido ha sido publicado originalmente en Vanguardia.com en la siguiente dirección:  http://m.vanguardia.com/colombia/323061-fundacion-alas-rechazo-casos-de-abuso-sexual-y-ofrece-apoyo-al-icbf. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. Vanguardia.com