sábado, 28 de febrero de 2015

Escribo porque quizás todos y todas tenemos una historia de abuso quecontar…



Escribo porque quizás todos y todas tenemos una historia de abuso que contar…

Cuando era niña me encantaban subirme a un carro, así no fuera a ninguna parte, con solo estar allí sentada y mirar por la ventana era feliz… Recuerdo que cuando tenía 10 años insistí a mi madre que me dejara estudiar modelaje en una academia que estaba lejos de casa; me enseñaron que el trasporte público me dejaba en la puerta y allí mismo me recogía.

Pero un día festivo en mi país, era lunes lo recuerdo bien, me dirigí hacia la academia sin tener conocimiento de que estaba cerrada; por lo cual tuve que devolverme… pero las calles estaban solas, espere un rato y no pasaba ningún carro o buseta que me llevará de regreso a casa; luego de esperar y esperar apareció un Dodge dar verde claro… a penas lo vi, lo reconocí; era el auto de la casa que para esa época lo manejaba un amigo de la familia, él transportaba gente y entregaba un diario a mi madre.

El auto se detuvo en frente mío, el hombre sonrió y me dijo: “Súbase yo la llevo” ¡Genial! Pensé y me subí, por el camino recogimos pasajeros pero cuando estaba llegando a casa él me dijo: no se baje, acompáñeme, hoy está solo y así pasea más… ¡genial! Pensé una vez más, Iba a pasear. Ese día sentada justo a su lado, fue muy amable, me compró algunos dulces y una bebida de mis favoritas, en todo momento buscó complacerme.

Después de casi dos horas me dejo cerca de casa, me dio un abrazo que me hizo sentir extraña, creo que fue algo de vergüenza lo que experimenté. Mi madre se enteró que no había clase en la academia y me castigo, pero jamás supo dónde o quien estaba.

Hoy después de muchos años y siendo conocedora de lo que es el abuso sexual infantil (ASI) no tengo duda, lo que él buscaba era tener un contacto más íntimo conmigo y quizás lo habría logrado, si mi madre no me tuviera la capacidad de activar todas las alarmas y colocarme bajo toda protección, pues desde ese día ya no volví sola; y él cuando iba a casa a arreglar cuentas, me miraba sonreía pero, era diferente su sonrisa hacia mi cuando nadie lo veía.

Así como mi historia sé que hay muchas, hoy después de una taller o conferencia, se acercan personas y me dicen “Cuando estabas  hablando sobre la amabilidad, empatía con los niños y su capacidad para ganar la confianza que tienen los abusadores, yo recordé a mi primo, a mi tío, al vecino, al amigo de papá, al señor de la tienda de la esquina… porque siempre era especial conmigo, era diferente, pero por alguna razón que no voy a nombrar aquí (Son muchas) nunca pasó nada malo; pero si estuve en riesgo”

Por eso hoy creo que no todos hemos sido víctimas de ASI, pero si es muy posible, si hacemos memoria, que hayamos estado en riesgo, fuimos afortunados, pero tristemente no todos pueden decir lo mismo; muchos sí han sufrido el ASI, y quizás hasta hoy sea una historia que permanece en el silencio, emocionalmente devastados y sin lograr superar esa terrible experiencia que cambia la vida del ser humano, cada historia que he tenido que escuchar de aquellos que han pasado por esto es particular, las víctimas experimentan signos físicos que van desde dolores crónicos hasta síntomas emocionales como sentimientos de culpa y vergüenza.

Muchos hoy desean morir, o quizás ya lo han intentado, otros tienen problemas para dormir, las pesadillas no han desaparecido, no han podido ser felices con una pareja y otras consecuencias que este delito deja en la vida de quien lo sufre.

Esa es la razón por la cual hoy te invitamos a sumarte a esta iniciativa para Colombia y toda Hispanoamérica “ASI Nunca más”; NO SEAS INDIFERENTE ante esta realidad, las estadísticas no mienten, es alarmante la situacióntú aporte es importante para nosotros, difundiendo la información que semana a semana estaremos publicando, contando a tus amigos y conocidos, tus ideas, tus habilidades, tu conocimiento es importante para evitar que más niños, niñas y adolescentes tenga que pasar por esto.

Únete porque estamos seguros que la mejor defensa contra el ASI es la prevención, para que no haya una historia más de abuso que contar.
Colombia dice ASI Nunca más.

Con aprecio.

Maira Alejandra Castro Sanjuan
Profesional Psicosocial
Fundación Vida & Libertad
Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil
Miembro de Asi nunca mas Colombia.

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